El Museo de Santiago Casa Colorada fue el escenario de la presentación oficial de Souvenir, de la escritora Eliza Adonis y editado recientemente por Perras Palabras.

La obra de Adonis es una colección de recuerdos y reflexiones poéticamente narradas a través de objetos. Cada uno de ellos ―desde un CD con canciones para viajar a Pichilemu en 2003, hasta una taza enlozada en Ciudad de México en 2018― lleva consigo la historia de un viaje y la huella que cada experiencia dejó en la viajera.

En la ocasión participaron Loreto Casanueva, cofundadora y editora del Centro de Estudios de Cosas Lindas e Inútiles (CECLI); Liz Gallegos, directora de Ediciones Liz y Taller Artes del Libro; y Carlos Leiton, escritor e integrante del colectivo literario y editorial Traza.

Así, los objetos aparentemente comunes que pueblan Souvenir se transforman en símbolos de relaciones, pérdidas y aprendizajes, evocando emociones profundas y recuerdos de personas queridas. El libro explora cómo los objetos cotidianos pueden adquirir significados extraordinarios y convertirse en anclas de memoria y afecto, revelando el íntimo vínculo entre la materialidad y la experiencia humana.

«A lo largo de su viaje, Eliza ha perdido bolsos que terminan pareciéndose a aves de mal agüero, o le han confiscado bolsas de té de Granada. Esta maleta, en cambio, ha llegado sana y salva, repleta de objetos y recuerdos de varios periplos. Su contenido es variopinto: la reunión de destinos diversos, locales y extranjeros; de cosas hechas tanto por seres humanos como por la naturaleza; unas para el disfrute propias y otras para regalo». El parangón que Loreto Casanueva plantea entre el libro y la maleta contenedoras de los poemas-souvenirs se refleja en esta cita y deja entrever cómo estos artilugios son mucho más que meros artículos.

«Pienso en mi maleta a partir de su ausencia», nos dice (Eliza) en uno de sus versos, resumiendo así la estrategia poética, la ausencia activa, la imaginación y convierte la pérdida en materia poética. El libro está compuesto por varias viñetas breves, casi como microensayos que funcionan como piezas en un mosaico mayor. Esta modularidad permite que la voz narrativa cambie de tono: a veces confesional, a veces ensayista, a veces irónica; sin perder coherencia», destaca Liz Gallegos, explorando la naturaleza poética de la bitácora de viajes, en la que predominan la prosa fragmentaria y el verso libre.

Por su parte, Carlos Leiton aborda Souvenir desde su carácter narrativo. «El libro de Eliza Adonis es ambiguo en el sentido de las imágenes que propone. Estas parecieran protagonizar un panorama de movimiento cuando la voz del hablante busca una situación en que se interpela a sí misma, buscándose en la extensión que los objetos le proveen. Ante todo, es la interioridad de otra cosa, no de los paisajes referidos ni de las situaciones aparentes; las imágenes del mundo corroen con su forma de expresión, buscando la correspondencia de una acción importante por parte de la escritora».

El broche de oro fue la lectura que la autora realizó de algunos textos seleccionados, para luego firmar los muchos ejemplares de Souvenir que esa fría tarde se encontraron con nuevos lectores. Si te perdiste el evento y te dieron ganas de leer el libro, puedes adquirirlo haciendo clic aquí.

Eliza Adonis